SEÑOR,
Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes
y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.
Si me das fortuna, no me quites la razón.
Si me das éxito, no me quites la humildad.
Si me das humildad, no me quites la dignidad.
Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla,
no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar
igual que yo. Enséñame a querer a la gente como a ti mismoy a no juzgarme
como a los demás. No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación
si fracaso. Mas bien, recuérdame que el fracaso es la experiencia que
precede al triunfo.
Gandhi.
Gandhi.
Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la Tierra es tan corto,
que sufrir es una pérdida de tiempo. Además, el universo siempre está dispuesto
a complacernos, por eso estamos rodeados de buenas noticias.
Cada mañana es una buena noticia. Cada niño que nace es una buena noticia,
cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor es un soldado menos,
por eso hay que cuidarse del que no canta porque algo esconde.
Facundo Cabral